martes, 10 de diciembre de 2013

Diccionario de localismos de Valdegeña II

Gracias a la colaboración de nuestras gentes actualizamos nuestro Diccionario de localismos de Valdegeña!!!

Localismos
Amuela: fastidiar
Ricio: la hierba que sale en el rastrojo después de cosechar debido a los granos que se han caído.

Expresiones
No te amuela: no te fastidia. 
Un golpe no duele, "amulea".
"apedrear perros":  Se pasa el día apedreando perros: haciendo el vago, sin hacer nada.

"salir escopeteado": Salir corriendo

Ya estan incluidas en el Diccionario.

Gracias a todos!!

sábado, 7 de diciembre de 2013

Diccionario de localismos de Valdegeña

A continuación presentamos el Diccionario de Localismos del municipio de Valdegeña, en Soria. Los vocablos y expresiones recogidas forman parte de un acervo cultural que se pierde por el despoblamiento de amplias zonas rurales de Castilla y por la pérdida de usos y actividades asociadas al cultivo de la tierra, así como la mecanización de estas actividades, que ha desterrado un sinnúmero de vocablos que designaban herramientas y labores.

Como se pregunta Carmen Riera[1] “¿A dónde van las palabras que se pierden en todas las lenguas? (…). Sin voz que las pronuncie ni texto que las imprima, expulsadas de los diccionarios por desusadas, parecen condenadas a desaparecer ¿Deben aceptar con resignación esa ley de vida que es la condena a muerte y en su caso el retorno a la nada sin tierra, a la nada del gran silencio inerte? O, por el contrario, ¿tienen que luchar para no morir y encontrar un lugar para cobijarse de la intemperie a la que han sido condenadas?”
Con la intención de que no desaparezcan totalmente, un grupo de personas que de Valdegeña hemos comenzado a recuperar estas palabras para atestiguar su paso por el idioma castellano y, de alguna manera, rendir homenaje a las personas que habitaron estas tierras y las usaron.

El Diccionario está en construcción. Os animamos a participar aportando todas las palabras y expresiones que conozcáis, siempre que sean localismos de Valdegeña.


Palabras, vocablos:

A
Ababol: amapola.
Acicalarse: arreglarse, ponerse guapo/a.
Amolar: fastidiar (ejemplo: "no me amueles". no me fastidies).
Arrear: estimular a los animales para que echen a andar.
Aviar: arreglar
Albérchigo: albaricoque.
Aldaba: arandela de la puerta.
Almanaque: calendario.
Alpaca: fardo de paja
Amurcar: cornear el toro.
Apedrear: caer granizo.
Apercollar,
Atrochar: atajar
Aventar: tirar al aire.
B
Balde: cubo.
Banasta: cesta grande.
Bardal - vardal: lugar donde se acumula la leña fina, es decir, las gavillas.
Barrionda: celo de las cochinas, estar alta.
Barruntar: prever, presentir (ej: se barrunta tormenta por la cueva").
Berraco: macho semental (animales); grande, fuerte, bruto (personas).
Bienzas: telilla del cuerpo de los animales muertos. 
Blincar: por brincar, ambas acepciones incluidas.
Boñiga: excremento de vaca
C
Cardelinos: jilgueros (latín)
Civera: velocidad.
Cubicar: añadir, sumar (por ejemplo: además me dieron 10 pesetas de propina, todo cubica" se añade, se suma, siempre en sentido positivo).
Cucho: zurdo.
Chambergo: abrigo.
Charrar: por charlar, contar (ambas acepciones incluidas).
Chupones: carámbanos de hielo
E
Esbarar: por resbalar
Esconce: esquina.
Escortar: bajar el nivel del agua (ejemplo: se ha escortado el pilón después de beber las vacas).
Escuerzo: sapo
Esmorritarse: golpearse en la cara
Estorruntar: molestar.
Estrepa: jarra.
F
Fato: olfato.
G
Gabardo: abrigo
Galbana: pereza.
Gavillas: fajos de leña fina
Gayata: bastón
Güina: curiosa, cotilla.
Gutos: cochinos negros (no se sabe origen)
H
Hirmar: apoyar sobre algo vertical.
J
Joto: ternero
M
Mureco: macho de ovejas
P
Picarra: botijo.
Pingar: colgar
Pizcar: por pellizcar
Poyato: banco de piedra
R
Reseco: sed.
Renglid: raja en la pared, grieta;  
Raidera: placenta de los animales.
Regalarse: derretirse (“la nieve se regala”)
Regoldo: eructo
Ringado: caído (tejados) o encorvado hacia adelante.
Roldo: anilla.
Royo – Rollo: rubio.
Rodilla: trapo de cocina, servilleta.
S
Salchucho: estropicio
T
Tabardo: abrigo
Talabartazo: trompazo, porrazo.
Tardana: la última de las hermanas en nacer (ejemplo: "fui la tardana" la más pequeña, la última).
Tasugos: tejones (latín)
Tranco: cierre de las puertas “Echar el tranco”.
Tuso: coloquialmente perro.
V
Valer: en la acepción de poder “no valgo levantar la viga” 
Z
Zanga la manga: manga por hombro, revuelto.
Zalagarda: lío, follón.
Zamarra: abrigo
Zangüengo: sujeto con poca iniciativa

Pendientes de definición:  
Amuela:
Rancliz:
Ricio:

Hijornias.

Marcollar

Expresiones:
La madera está querada, porque la ha invadido la quera (latín?)
La luz ofende
Jugar a los patacones
Zanga la manga: estar algo manga por hombro, revuelto
Una miaja: algo pesa menos que poco “pesa una miaja”
Echarse una jota: echar una siesta
Hacerlo to parejo: hacer dos o más cosas a la vez
Tener perras o perrillas: tener dinero

martes, 8 de octubre de 2013

Homenaje a Frutos



El día 1 de septiembre se le rindió un sencillo y entrañable homenaje a Frutos en Valdegeña para conmemorar su 50 aniversario de sacerdote.

Con independencia de creencia o no creencias, hay que reconocer que dedicar toda una vida a los demás ya es digna de merito y reconocimiento.
Frutos ingreso en los Agustinos Recoletos con 12 años en Monteagudo de Navarra, continuo sus estudios en Marcilla y Tolosa. Se ordenó sacerdote en 1963 y su primer destino como misionero fue Palawan, una isla muy lejos, en Filipinas; después fue trasladado a la capital Manila. Tras media vida en Filipinas, un buen día sus superiores deciden que debe cambiar de aires y de continente, lo destinan a México, primero a Chihuahua y finalmente a México DF. 
El día 11 de septiembre, con casi 76 años, tras disfrutar un mes de vacaciones, vuelve a México

- Pero Frutos! No te jubilas ya? Le pregunta la gente en el pueblo.
- El contesta: En esta profesión mía uno no se jubila, se trabaja mientras se puede.

Frutos, a base de sencillez, cariño y respeto conquista a la gente sin hacer ruido. El sencillo homenaje que se le hizo en Valdegeña por parte de niños y mayores fue muy emotivo. Se le hizo entrega de varios regalos, una placa conmemorativa con foto de Valdegeña incluida; la parroquia le obsequio con un reloj; y por último, lo más valioso, el detalle de los niños, cada uno le pinto un dibujo con paisajes del pueblo, incluso le dedicaron unas palabras emotivas que decían así:


Felicidades Frutos! Que cumplas muchos más y que cada verano te veamos de nuevo por Valdegeña.


 Alberto Delso


 


                                                                             

domingo, 7 de abril de 2013

Pensamientos




Yo no puedo hablar de Moisés sin ponerme de mala leche a veces, un poco cotilla y metiche, que te daba su opinión sin pedirla, que si los jóvenes esto, que si los jóvenes aquello, nos regalaba caramelos derretidos je je.

Cada domingo, Toc Toc, sonaba la puerta  después de comer,  ya sabes quién es, yehhhh!!  ¿Qué vida?!!    Saludaba, el Moisés y el Isidro como decimos en mi casa. Ahí llegaban siempre, la pareja como el gordo y el flaco. Con sus boinas, sujetando la paja de trigo entre los labios. Siempre habla más Moisés, que si este político  es un ladrón que el otro también jejej, la alegría de la huerta cuando llegaban, aunque, cómo jodía el Moisés. Gran amigo de mi abuelo, de la familia, gracias por todo.  Una cosa me quedó pendiente, hacerle fotos a esos ojos azules y las arrugas marcadas de su cara, me quedé con esa pena.

En fin, parte de nuestras vidas, pues aunque al final se hizo famosillo, hablar de él es una excusa para hablar del pueblo, nuestro pueblo, aunque no hayamos nacido en él y nos llamen forasteras.  Un pedacito de Valdegeña, con Audaz, Antonia, Guadalupe… y los que se han ido antes. Cada vez que escucho, se ha muerto tal… se ha muerto cual… se me encoje el corazón y me brotan las lágrimas como que hubiera sido alguien de mi familia, muy  cercano.  También porque  para mí no son solo personas, son parte de una historia, mi historia, mi infancia, los personajes  que había en escena siempre y que llegada una edad te hacen darte cuenta de que el tiempo pasa y las cosas cambian. Y solo quieres volver a cuando eras niña, al bocata de nocilla, donde todo estaba bien y las cosas no cambiaban.


Marian García Gallego

jueves, 4 de abril de 2013

Para Moisés, ahora que nos ve desde otro sitio



Moisés Casi Nadie. Curtido por cien mil hielos y abrasado por todos los soles del estío. Ahora que te nos has ido y no te veremos más saludar por los caminos, apoyado en un palo, vistiendo camisas de antaño y una boina enorme heredada del Avelino. Ahora, digo, es bueno recordar contigo lo que fuimos y no volveremos a ser.


Moisés De las Sentencias. Que recitabas de corrido. Aprendidas de tus mayores y los nuestros a lo largo de tantos años, que respetabas como si fueran sagrada doctrina. Cuando no se ha ido mucho a la escuela porque había que arrimar el hombro, las conversaciones y las ideas de los hombres del pueblo con quien convives se le quedan a uno grabadas a fuego en la memoria; son la fuente de inspiración para toda la vida.


Moisés de Valdegeña. El pequeño pueblo acostado en la montaña, desparramado desde el Carrascal hasta La Balsa, y desde Peña Rubia hasta El Llano. Nos gustaba encontrarte en el camino de La Dehesa, encaramado en una piedra en el carasol de la tarde, oliendo la tierra y oteando el cielo para saber si iba a cambiar el tiempo.


Moisés Ciriano. La vía y la carretera general guardan todavía los frutos de tu trabajo. Solo llegar a la obra te tomaba un par de horas. Luego había que trabajar ocho más y volver al pueblo. Con lluvia y cellisca en el invierno. Con sol de justicia en el verano. Con el hatillo a cuestas: pan y más pan con algo del tocino en la fiambrera. Cuánta privación para acabar cobrando una pensión mínima, que veías como el maná prometido y bendecías porque ni en sueños hubieras podido imaginar que la cobrarías sin apenas haber cotizado.


Moisés Fiel a Ti Mismo. Con la escopeta al hombro o con la hoz, acarreando mieses o aventando, tras la yunta arando o con el mallo de partir piedras. Luego fiel también a tu tradición y a tu costumbre. En el pueblo sin frigorífico y sin televisión, calentándote en el hogar, como hicieran desde hace cien generaciones los agricultores de tu familia.


Moisés Estrella. Un día te pusieron un micrófono y te grabaron diciendo las verdades como puños, que les podías recitar de memoria porque practicabas en el pueblo con quien quisiera oírte, aderezadas con ese tomillo de ciencia infusa que tenía más de sentido común que de economía. Más de repente genético de humilde soriano que de rigurosa deducción lógica. Ya sabéis: cuando se tiene no se gasta, y cuando no se tiene mucho menos. Los de ciudad, heridos por tanto realismo, quisieron creer que habías predicho la Crisis Grande un par de años antes de que mostrase la oreja. ¡Qué ingenuos!, lo que habías anticipado no era esta crisis financiera que nos envenena el presente, sino la crisis eterna que siempre vuelve a los hombres cuando no se necesita, precisamente con la resaca de la fiesta: predecirla es tan fácil como adivinar que hará frío en el invierno o que lloverá algún día de estos, por mucho que haya durado el buen tiempo.


Moisés Casi Na. Te echaremos de menos cuando volvamos al pueblo, que ahora es mucho más un paisaje sin figuras once meses y medio al año. Añoraremos las mañanas al sol en la Plaza Vieja y las tardes en la Escuela, cuando dabas las últimas noticias de casi todo. Seremos más pequeños sin ti, porque con ti se ha ido algo de cada uno de nosotros que no volverá, un poquito de la esencia que nos hacía ser quienes somos. Te añoraremos a ti, o lo que es igual echaremos en falta la parte de nosotros que te has llevado.



José Antonio y Clara



domingo, 3 de marzo de 2013

Asamblea General Ordinaria



Asamblea General Ordinaria de la Asociación Cultural Sierra del Madero de Valdegeña




Se convoca la Asamblea General Ordinaria de la Asociación a celebrar el próximo día 30 de Marzo de 2013 en el local del Centro Social a las 18:00 horas, y en segunda convocatoria a las 18:30 horas, en el mismo lugar, con el siguiente Orden del Día:



1.- Lectura y aprobación, si procede, del acta anterior


2.- Arreglo o cambio de la caldera


3.- Ruegos y Preguntas











Sara Delso Delso

Secretaria de la Asociación


domingo, 3 de febrero de 2013

Nevando en Valdegeña

Estas fotos son del 2 de Febrero de 2013. 

Nevando en Valdegeña!!!






26 de Enero de 2013

Hacia mucho que no actualizabamos.. 

Os colgamos unas fotos que nos ha enviado Alberto del 26 de Enero!!











lunes, 26 de noviembre de 2012

Publicación Heraldo de Aragon

Os colgamos el articulo que se publico en el Heraldo de Aragón el 18 de Noviembre, relacionado con la famosa leccion de economia de los Cirianos.



jueves, 15 de noviembre de 2012

Asociacion ASDEN

Hemos recibido un correo de la Asociacion ASDEN, el cual difundimos aqui, por si es de vuestro interes.



Hola:
os escribimos desde la Asociación Ecologistas ASDEN de Soria ( www.asden.org )
 
Suponemos que sabéis que vuestro pueblo y los del entorno están afectados por un posible proyecto de extracción de hidrocarburos por fractura hidráulica (fracking) que tiene numerosos peligros para la salud ambiental y humana.

Sin querer abrumaros este este correo os invitamos a consultar nuestra web en la que encontráreis información sobre el fracking en Soria, y también el enlace laweb de referencia para obtener información.

Por otro lado os invitamos a participar en una excursión a San Felices-Cigudosa para conocer el proyecto de embalse de Cigudosa-Valdeprado. Por la tarde a primera hora haremos un acto informativo, en principio dirigido a la gente de SAn Felices que se acerque y a personas interesadas de pueblos del entorno que quieran trasladar este tema a su localidad. Adjuntamos enlace a más información.

Si esta información es de vuestro interés por favor difundirla entre personas, entidades y asociaciones de la zona. El fracking es una cuestión demasiado importante como para poder asumirla por ASDEN, y por supuesto no se puede ni se debe dejar unicamente en manos de los políticos. En general en la provincia todas las instituciones están en contra, pero no lo dicen muy alto. Diputación, Mancomunidad 150 pueblos, Mancomunidad Tierras Altas, ayuntamiento de Soria, Duruelo, Sotillo del Rincón,etc.

Un saludo

jueves, 25 de octubre de 2012

Se veía venir..


Nos han enviado este video que se grabo en 2007 para un documental que finalmente no se edito sobre Avelino Hernandez. 

Los protagonistas son bien conocidos por todos nosotros.

Esperamos que lo disfruteis!!











viernes, 19 de octubre de 2012

Fotos Octubre 2012

Ultimas fotos recibidas para publicar en el Blog!! Enviadas por Benjamin! Gracias por la colaboración!!














jueves, 13 de septiembre de 2012

Presentación del libro Campodelagua - Zaragoza III

Asi nos presento el libro de Avelino Nuria en Zaragoza.



Presentación de la reedición del libro de Avelino Hernández 'Campodelagua', de la editorial Nuevos Rumbos. Por Nuria Casas

                                                                        Zaragoza, 22 de junio de 2012

No conocía personalmente a los hermanos Pérez Collados hasta esta tarde. Supe de su inquietud por la buena literatura cuando mi compañero de Heraldo Mariano García me contó, hace año y medio, que habían creado la editorial Nuevos Rumbos y que querían recuperar obras de mi paisano y amigo Avelino Hernández. Dice mucho sobre la sensibilidad literaria de los hermanos Pérez Collados que en estos tiempos que corren se lancen al rescate de obras como ‘Campodelagua’. Aunque hace nueve años que desapareció físicamente, la magia del escritor soriano de Valdegeña sigue presente y depara grandes sorpresas y encuentros como este en torno a su obra.
En ‘Campodelagua’, de la mano de María de las Cerezas y los otros hijos de Jonás, el autor ahonda en los referentes cruciales de su literatura. Con una prosa poética cargada de simbolismo, parte de un hecho básico que solemos olvidar: el ser humano es naturaleza. Por eso enmarca su discurso en el escenario rural y coloca a Juan, uno de los hijos de Jonás, luchando cuerpo a cuerpo contra las bestias, con la inteligencia como única arma. Porque, como decía y hacía Avelino, la inteligencia humana ha de ponerse al servicio de la vida, y si sobra algo, al servicio del arte.
Hundiendo las raíces en la abrupta vida del campo, profundiza en temas  universales: el sentimiento trágico de la vida, la muerte, el amor y el desamor, el sexo, la supervivencia, la traición, el destino.
Gracias a su premeditada sencillez, Avelino ha sabido captar la atención de lectores de todas las generaciones. Lo viene demostrando desde que publicó su primer libro, ‘Una vez había un pueblo’. Aquel volumen entró poco tiempo después de publicarse, en 1981, en mi casa de Pobar, en la soriana Sierra del Alba. Su lectura atrapó a mi padre, que se veía reflejado en aquellas páginas que hablaban de su día a día labrando, en la siega o cuidando las ovejas. También mi sobrino de cinco años dio sus primeros pasos en la lectura con las historias de Valdegeña. Por aquellos días, una tarde de agosto fuimos los más jóvenes de Pobar a fiestas de Matalebreras, a medio camino entre la sierra del Alba y la sierra del Madero. Y me sacó a bailar un chico. ¿Cómo te llamas? Nuria ¿y tú? César. ¿De dónde eres? De Pobar, y tú? De Valdegeña. ¡El pueblo de Avelino Hernández! Gracias a 'Una vez había un pueblo', la conversación no se acabó con la pieza de baile, sino que siguió por derroteros literarios e hizo que trabásemos una amistad. Pero como le dice Jonás a Juan en 'Campodelagua', lo que sucedió después, a su tiempo se sabrá.
Tardé varios años en conocer personalmente a Avelino. Fue en Madrid, cuando yo estudiaba Periodismo. Él acababa de publicar 'La sierra del Alba', un libro duro y poético sobre los estragos de la emigración entre los pueblos de mi sierra, incluido Pobar. Leí aquella obra en el metro. Mis lágrimas emborronaron el párrafo en el que Avelino contaba que, en las noches de invierno, se oyen sollozos. Es la Sierra del Alba que llora porque no ha podido alimentar a sus hijos. A los pocos días, Avelino fue invitado a la casa de Soria en Madrid, con la que yo colaboraba. Pedí que me presentaran al escritor, pero entre tanto protocolo nadie se acordó de aquella tímida estudiante. Así que me armé de valor y me puse delante de aquel hombre enjuto con aspecto de Quijote bondadoso y le dije: “Soy de la Sierra del Alba”. A Avelino se le iluminaron los ojos. Y más cuando supo que fui la última en nacer físicamente en Pobar, y que mi madre, viuda desde dos años atrás, seguía viviendo en el pueblo. También recordaba que César le había hablado de mí y de nuestra afición a su obra. A los pocos días, mi madre recibió una postal que firmaba el escritor de Valdegeña y que llegó a sus manos aunque como destinataria ponía únicamente: “Para la madre de Nuria. Pobar (Soria)”.
Gestos como enviar aquella postal con unas mujeres cosiendo al carasol en un pueblo castellano engrandecían a Avelino. Y también el cultivo de uno de los secretos de su éxito: saber escuchar. Su proyección literaria se iba incrementando a medida que crecía su vocación universal. Como decía en una entrevista con Javier Narbaiza, “en medio de esta voluntad de presencia en lo más universal, nada me desvía de una idea muy clara: que soy el hijo del tío Eustaquio y de la tía Milagros de Valdegeña -¡Qué error olvidar o negar los orígenes!- Y que hay que darse cuenta de que para identificarte tienes, además del documento de identidad, dos verdades: tus raíces y tus obras”.

En Mallorca, donde se fue a vivir en los años noventa, le ocurrió una anécdota que cuenta su amigo Pepe Sanz y que describe metafóricamente cómo miraba al horizonte sin perder de vista su procedencia. Se compró una pequeña embarcación llamada  llaúd. Mientras preparaba los aperos para hacerse a la mar vio que un marinero le observaba. Creyó que se estaba riendo de él  porque desconocía aquellas artes. Pero el marinero lo negó y le dijo: “este barco lo construí yo, es el mejor de la bahía de Alcudia. Está hecho con madera de pino de Soria”.  

Varios años después, César y yo tuvimos un reencuentro casual que derivó en algo más que amistad. Aprovechando una visita de Avelino a Valdegeña  le contamos que queríamos invitarle a nuestra boda porque nos íbamos a casar por su culpa... mejor dicho, gracias a 'Una vez había un pueblo'. Acudió encantado con Teresa a Pobar. Luego supimos que huía de ese tipo de eventos, pero quiso hacer una excepción porque no quería perderse el enlace del hijo mediano de José, el de la taberna de Valdegeña y personaje de sus libros, con una muchacha de  la Sierra del Alba.

Días después, ese mismo mes de mayo, le diagnosticaron un cáncer. Pidió al médico que le dijera toda la verdad, sin paños calientes ni eufemismos. Así supo que le quedaban apenas unos meses de vida. Como recoge 'Cartas desde Selva', se lo explicó por carta a su agente literaria de entonces con estas palabras: Querida Carina: Te voy a contar un asunto que nos va a llevar a tomar algunas decisiones. Tengo cáncer de riñón, maligno, con metástasis varias por ahí dentro. Francamente feo, estadísticamente meses”.

Con una entereza increíble, Avelino aprovechó esos trece meses de vida para dar forma a la producción literaria que le quedaba pendiente, para seguir sembrando a voleo una simiente que todavía hoy sigue dando frutos. 

Gracias a sus desvelos y a su iniciativa, cada primavera vuelven a brotar en Valdegeña las risas infantiles, y no solo las de nuestros dos hijos. Cientos de chavales procedentes de colegios e institutos de toda España acuden a conocer el pueblo del dueño de la boina asesina, otra de las creaciones literarias de Avelino, y acarician la cabeza a la estatua de su personaje Silvestrito para aprobar las matemáticas. Es el efecto llamada de un escritor que puso la inteligencia al servicio de la vida. Se comprueba, por ejemplo, al leer los blogs de los alumnos que visitaron Valdegeña el pasado mes de abril, como Manel Bonel, estudiante de 1º de Bachillerado del instituto Eugenio d'Ors de Villafranca del Penedés. Dice así:

Creo que lo esencial de la visita fue descubrir cómo la vida en Valdegeña pudo haber influido en la literatura de Avelino Hernández. Aunque sea un pueblo sencillo, Valdegeña le enseñó al escritor unos valores auténticos y esenciales (la solidaridad, el sentido de la libertad y de la justicia, el respeto, el amor a la naturaleza) que orientan su literatura y que posiblemente explican el modo de vida de Avelino y Teresa, tan filosófico en el fondo.

Me gustó mucho conocer al hermano de Avelino, Ricardo. Me impresionó su carácter, sobre todo sus ganas de luchar por su pueblo y mantenerlo vivo. No me podía creer tampoco la amabilidad que se respira en Soria: Ricardo me regaló una boina (un elemento muy característico suyo y de Avelino) solamente porque me interesé por esta prenda”.
Hoy tenemos aquí con nosotros a Ricardo, hijo también del tío Eustaquio y la tía Milagros, que ha venido de Valdegeña y se ha traído la boina.