domingo, 7 de abril de 2013

Pensamientos




Yo no puedo hablar de Moisés sin ponerme de mala leche a veces, un poco cotilla y metiche, que te daba su opinión sin pedirla, que si los jóvenes esto, que si los jóvenes aquello, nos regalaba caramelos derretidos je je.

Cada domingo, Toc Toc, sonaba la puerta  después de comer,  ya sabes quién es, yehhhh!!  ¿Qué vida?!!    Saludaba, el Moisés y el Isidro como decimos en mi casa. Ahí llegaban siempre, la pareja como el gordo y el flaco. Con sus boinas, sujetando la paja de trigo entre los labios. Siempre habla más Moisés, que si este político  es un ladrón que el otro también jejej, la alegría de la huerta cuando llegaban, aunque, cómo jodía el Moisés. Gran amigo de mi abuelo, de la familia, gracias por todo.  Una cosa me quedó pendiente, hacerle fotos a esos ojos azules y las arrugas marcadas de su cara, me quedé con esa pena.

En fin, parte de nuestras vidas, pues aunque al final se hizo famosillo, hablar de él es una excusa para hablar del pueblo, nuestro pueblo, aunque no hayamos nacido en él y nos llamen forasteras.  Un pedacito de Valdegeña, con Audaz, Antonia, Guadalupe… y los que se han ido antes. Cada vez que escucho, se ha muerto tal… se ha muerto cual… se me encoje el corazón y me brotan las lágrimas como que hubiera sido alguien de mi familia, muy  cercano.  También porque  para mí no son solo personas, son parte de una historia, mi historia, mi infancia, los personajes  que había en escena siempre y que llegada una edad te hacen darte cuenta de que el tiempo pasa y las cosas cambian. Y solo quieres volver a cuando eras niña, al bocata de nocilla, donde todo estaba bien y las cosas no cambiaban.


Marian García Gallego

jueves, 4 de abril de 2013

Para Moisés, ahora que nos ve desde otro sitio



Moisés Casi Nadie. Curtido por cien mil hielos y abrasado por todos los soles del estío. Ahora que te nos has ido y no te veremos más saludar por los caminos, apoyado en un palo, vistiendo camisas de antaño y una boina enorme heredada del Avelino. Ahora, digo, es bueno recordar contigo lo que fuimos y no volveremos a ser.


Moisés De las Sentencias. Que recitabas de corrido. Aprendidas de tus mayores y los nuestros a lo largo de tantos años, que respetabas como si fueran sagrada doctrina. Cuando no se ha ido mucho a la escuela porque había que arrimar el hombro, las conversaciones y las ideas de los hombres del pueblo con quien convives se le quedan a uno grabadas a fuego en la memoria; son la fuente de inspiración para toda la vida.


Moisés de Valdegeña. El pequeño pueblo acostado en la montaña, desparramado desde el Carrascal hasta La Balsa, y desde Peña Rubia hasta El Llano. Nos gustaba encontrarte en el camino de La Dehesa, encaramado en una piedra en el carasol de la tarde, oliendo la tierra y oteando el cielo para saber si iba a cambiar el tiempo.


Moisés Ciriano. La vía y la carretera general guardan todavía los frutos de tu trabajo. Solo llegar a la obra te tomaba un par de horas. Luego había que trabajar ocho más y volver al pueblo. Con lluvia y cellisca en el invierno. Con sol de justicia en el verano. Con el hatillo a cuestas: pan y más pan con algo del tocino en la fiambrera. Cuánta privación para acabar cobrando una pensión mínima, que veías como el maná prometido y bendecías porque ni en sueños hubieras podido imaginar que la cobrarías sin apenas haber cotizado.


Moisés Fiel a Ti Mismo. Con la escopeta al hombro o con la hoz, acarreando mieses o aventando, tras la yunta arando o con el mallo de partir piedras. Luego fiel también a tu tradición y a tu costumbre. En el pueblo sin frigorífico y sin televisión, calentándote en el hogar, como hicieran desde hace cien generaciones los agricultores de tu familia.


Moisés Estrella. Un día te pusieron un micrófono y te grabaron diciendo las verdades como puños, que les podías recitar de memoria porque practicabas en el pueblo con quien quisiera oírte, aderezadas con ese tomillo de ciencia infusa que tenía más de sentido común que de economía. Más de repente genético de humilde soriano que de rigurosa deducción lógica. Ya sabéis: cuando se tiene no se gasta, y cuando no se tiene mucho menos. Los de ciudad, heridos por tanto realismo, quisieron creer que habías predicho la Crisis Grande un par de años antes de que mostrase la oreja. ¡Qué ingenuos!, lo que habías anticipado no era esta crisis financiera que nos envenena el presente, sino la crisis eterna que siempre vuelve a los hombres cuando no se necesita, precisamente con la resaca de la fiesta: predecirla es tan fácil como adivinar que hará frío en el invierno o que lloverá algún día de estos, por mucho que haya durado el buen tiempo.


Moisés Casi Na. Te echaremos de menos cuando volvamos al pueblo, que ahora es mucho más un paisaje sin figuras once meses y medio al año. Añoraremos las mañanas al sol en la Plaza Vieja y las tardes en la Escuela, cuando dabas las últimas noticias de casi todo. Seremos más pequeños sin ti, porque con ti se ha ido algo de cada uno de nosotros que no volverá, un poquito de la esencia que nos hacía ser quienes somos. Te añoraremos a ti, o lo que es igual echaremos en falta la parte de nosotros que te has llevado.



José Antonio y Clara



domingo, 3 de marzo de 2013

Asamblea General Ordinaria



Asamblea General Ordinaria de la Asociación Cultural Sierra del Madero de Valdegeña




Se convoca la Asamblea General Ordinaria de la Asociación a celebrar el próximo día 30 de Marzo de 2013 en el local del Centro Social a las 18:00 horas, y en segunda convocatoria a las 18:30 horas, en el mismo lugar, con el siguiente Orden del Día:



1.- Lectura y aprobación, si procede, del acta anterior


2.- Arreglo o cambio de la caldera


3.- Ruegos y Preguntas











Sara Delso Delso

Secretaria de la Asociación


domingo, 3 de febrero de 2013

Nevando en Valdegeña

Estas fotos son del 2 de Febrero de 2013. 

Nevando en Valdegeña!!!






26 de Enero de 2013

Hacia mucho que no actualizabamos.. 

Os colgamos unas fotos que nos ha enviado Alberto del 26 de Enero!!